Reflexión personal sobre la medición del campo Biomagnético («aura»)

Mañana asistiré a una conferencia en la Facultad de Física de Barcelona, que recomiendo, en relación con el GDV, un equipo medidor de nuestro campo biomagnético -lo que algunos denominan como «aura»- a cargo de dos prestigiosos ponentes, el Dr. Korotkov y la Dra. Ana Mª Oliva.

Hace unos pocos años encontré información acerca de este nuevo equipo (GDV) y de las investigaciones de su inventor, el Dr. Korotkov, y me llamaron la atención porque mis experiencias con otros artilugios que se encontraban en determinadas exposiciones -tipo Biocultura u otras similares- me parecían más bien un fraude que otra cosa.

Personalmente, creo que entra dentro de una lógica científica pensar que dada nuestra constitución molecular generemos campos eléctricos y magnéticos -aunque débiles- y que éstos puedan medirse con equipos apropiados diseñados para ello. Tampoco es descabellado pensar que sean el reflejo de un estado físico y/o emocional. Recordemos que en sus exploraciones, los médicos, también observan si tenemos marcas o manchas en la piel, en la lengua, escuchan atentamente los ecos del sonido al percutir en nuestro abdomen,…para encontrar una relación entre esas señales o respuestas y nuestro estado interno.

Recordemos que nuestros sentidos no perciben todo lo que hay a nuestro alrededor, sino sólo una parte, pues actúan como filtros limitados a un determinado ancho de banda. Lo que queda fuera de ese margen de frecuencias, o de sensibilidad para la que estamos diseñados, es como si no existiera, aunque haya otros seres vivos que sí sean capaces de percibirlo. Y un claro ejemplo son los ultrasonidos que determinados mamíferos perciben y nosotros no. Por ello no me sorprende que, de igual forma que podemos medir la actividad eléctrica neuronal mediante sensores a través de un EEG y correlacionarla con determinadas estados cognitivos, o las intensidades de campo eléctrico y magnético de las señales de televisión (ondas electromagnéticas), sea también posible medir este campo biomagnético generado por nuestros órganos internos formados, como toda materia, por átomos y moléculas.

Espero ansioso la conferencia de mañana para poder despejar algunas incógnitas.

Más información en www.gdv-barcelona.com.

Conferencia : Aula Magna de la Facultad de Física de la Universidad de Barcelona el día 20 de junio a las 19h.

 

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