Las bondades de la escucha musical

Escuchar música sentados cómodamente en el sofá o tumbados en la cama, es aparentemente un proceso pasivo: adoptas una postura cómoda, te colocas los auriculares y seleccionas aquellas canciones que más te gustan dejando que la música inunde tu cerebro. Así, por unos minutos, te olvidas de los problemas y preocupaciones, y experimentas el aquí ahora, viajando por un espacio atemporal en el que solamente coexistes con la música.

Una experiencia gratificante que hemos experimentado numerosas veces. Pero,… ¿escuchar música es un proceso pasivo?

Aparentemente sí, particularmente cuando adoptamos una postura cómoda para relajarnos y desconectar por unos minutos. Sin embargo, la neurociencia nos indica todo lo contrario.

Citemos algunos detalles al respecto:

  • Existe una conexión importante entre las áreas auditivas (aquellas que procesan los parámetros musicales) y las motoras, que se activarán en mayor o menor medida en función del contenido rítmico de la obra musical que escuchas. El cerebro “se mueve” (se estimulan las áreas cerebrales responsables de la planificación y ejecución motora) aunque físicamente te encuentres en una posición corporal pasiva.
  • Mientras escuchas tu música preferida y experimentas ese placer sensorial, tu cerebro está generando opioides endógenos (endorfinas) así como mayores niveles de neurotransmisores (serotonina, dopamina,…) responsables del bienestar que percibes.
  • Tus ritmos cardíaco y respiratorio pueden llegar a sincronizarse al ritmo musical, dentro de unos márgenes, generándose una serie de respuestas fisiológicas que alteran tus niveles hormonales (Zatorre, Chen, y Penhune, 2007). La música puede tener un efecto ansiolítico reduciéndose la actividad del sistema nervioso simpático y en consecuencia, la adrenalina, hormona del estrés (Bradt y Dileo, 2014; Chlan, 1998).
  • Los distintos componentes musicales (ritmo, armonía, melodía, tempo, dinámica) influyen en tus funciones cognitivas y respuestas emocionales (Khalfa et al. 2008).

En particular, la escucha de música autobiográfica (aquella que tiene un significado personal especial) favorece la plasticidad cerebral y las funciones cognitivas en aquellas personas que padecen Alzheimer, tal como cita el neurocientifico Dr.Thaut en un reciente estudio (2021).

  • Esta investigación se efectuó en 14 personas, con deterioro cognitivo leve, 6 músicos y 8 no-músicos, que escucharon su música autobiográfica, 1 hora al día, durante 3 semanas.
  • Las conclusiones citan que se observaron cambios estructurales y funcionales en las vías neuronales de los participantes, especialmente en la corteza prefrontal.
  • Constataron que la escucha de música autobiográfica activaba redes neuronales que conectaban diversas regiones del cerebro, observando cambios favorables, después de un período de tiempo de escucha diaria de música. También evidenciaron modificaciones en la materia blanca, lo cual constata los efectos neuroplásticos de la música.
  • La exposición repetida a la música con relevancia autobiográfica mejoró la cognición en todos los participantes, independientemente de su habilidad musical. «Tanto si eres músico de toda la vida como si nunca has tocado un instrumento, la música es un acceso clave para tu memoria, tu corteza prefrontal”, comenta el Dr. Thaut.

En el nuevo programa Máster en Neuromúsica (60 créditos, online), el primero en España, que se inicia el próximo mes de Enero de 2022, y que está acreditado por la UCAM, se profundizará en todo el proceso cerebral musical y los cambios que se producen en el cerebro y en nuestro organismo, detallando sus aplicaciones en los ámbitos de la salud, educación, marketing y deporte.  Si te interesa, aún quedan plazas libres. Solicita información en www.nus.agency.

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