¿Afecta la música a los animales?

La exposición musical de los animales en granjas ha sido objeto de interés desde hace varias décadas, en especial, porque aumentan los beneficios económicos de sus propietarios. Las vacas, por ejemplo, producen más leche cuando están expuestas a parámetros musicales “tranquilizadores” (volumen bajo-medio, tempo lento,…), como los que ofrecen la Sinfonía Pastoral de Beethoven o  Bridge Over Troubled Water  de Simon y Garfunkel.

Diversos estudios indican que hay música (es decir, lo que nosotros los seres humanos definimos como música) que “estresa” a los animales y, por el contrario, hay música que los relaja y calma.

Un reciente estudio piloto en jóvenes cerdos de 7 semanas, liderado por el departamento de veterinaria de la universidad de Giessen (Alemania)  concluye que géneros musicales distintos producen conductas diferentes. En el estudio, publicado en enero de 2021, se observaron y analizaron hasta 24 conductas distintas que se derivaban de la escucha de la Suite 3 BWV 1068 de Bach y de Disturbed (del grupo heavy metal Indestructible), en comparación con otro grupo control que no estaba expuesto a la música (silencio).

En su ausencia de música, los animales mostraron un comportamiento relativamente inactivo. La música clásica de Bach les indujo a un patrón de comportamiento que definieron como «positivo», mientras que el heavy metal se asoció con estrés y un patrón de comportamiento definido como «negativo».

Los resultados de este estudio piloto reafirman evidencias anteriores en cuanto al potencial de los estilos musicales (junto con otros parámetros importantes como el volumen) para mejorar o deteriorar el bienestar de los animales en granjas.

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